
Una vez al mes sale un tren de Londrés con destino a Paris que transporta un par de cajas fuertes con la paga de los soldados británicos que están combatiendo en Crimea. En una época en el que los ladrones no disponían de explosivos el querer robar una caja fuerte suponía grandes problemas: se la llevaban consigo, la intentaban forzar o se hacían moldes de las llaves originales. Los acontecimientos que vayan sucediendo nos llevarán a devorar las páginas con interés por conocer cómo se da el robo.
Probablemente será el libro que más veces he leído y del que guardo un mejor recuerdo. Una recomendación que seguramente os agradará.
0 comentarios:
Publicar un comentario