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Requiem por un sueño

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El amigo Aronofsky hace un cine que no es apto para todos los públicos. Os lo aviso antes de que empecéis a ver esta gran película. El director de la extraña Pi (fe en el caos), sorprende con un relato sobre drogadicción, tanto juvenil como adulta. Con un reparto que incluye a Jared Lato (cantante de 30 seconds to Mars) , a la preciosa Jennifer Connelly y a la gran Ellen Burstyn se realiza una película en la que fotograma tras fotograma hace preguntarnos si hemos tomado alguna clase de droga alucinógena.

En sí el argumento no es nada enrevesado. Trata de cómo se las ingenian tres compañeros para conseguir droga y cómo se ilusiona la madre de uno de estos para ir a un show televisivo con una figura estilizada. Más que el qué, en esta película importa el cómo nos lo cuentan. Ahí esta la verdadera innovación que realizó Aronofsky. Por último, mención especial hacia la música que crea Clint Mansell, una partitura que ha llegado ya a ser un clásico y que sin ella la película en absoluto sería la misma.

Memento

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¿Dónde estoy?¿Qué estoy haciendo? Imaginad que os hacéis estas preguntas cada diez minutos porque vuestro cerebro no es capaz de retener nueva información. La situación de confusión sería insostenible. Eso es lo que Cristopher Nolan nos muestra en esta película, la segunda en su filmografía y la que lo lanzó al primer plano internacional. El protagonista del film, Leonard, solamente retiene en su memoria cortos fragmentos de tiempo por lo que en un momento dado, no sabe si está borracho aunque tenga una botella de licor al lado, si está persiguiendo a alguien o si es él el perseguido... La extraña enfermedad que sufre nos da opción de sufrir situaciones muy chocantes.

Con un guión (o montaje del mismo) muy calculado, los espectadores nos ponemos en la carne de Leonard, ya que no sabemos nada del pasado y el film nos obliga a ir hacia atrás en el tiempo para saber el porqué de las cosas. Puede que esta misma historia contada de un modo convencional (lo mismo que ocurre con la serie Damages, que en breve comentaré) no diese el mismo resultado, pero ahí está la gracia de esta película; en ese caso no estaríamos en frente de Memento.