Como quien no quiere la cosa llego a las 200 entradas en el blog con esta magnífica película que tenía pendiente desde hace muuuucho tiempo. Siempre para verla, pero a la hora de la verdad, nada, me echaba para atrás. Gracias a mi recién descubierta colección de DVDs de la biblioteca, conseguí hacerme con ella y obligarme a verla.La cinta nos cuenta la historia de un hijo y un padre que no tienen prácticamente relación, no se hablan para nada. A raíz de que el padre sufre un cáncer terminal, el hijo irá a visitarlo para intentar restablecer las cosas. Con un argumento algo manido, se consigue una película sencilla, pero muy emocionante a su vez.
Es una cinta canadiense del año 2003 que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, con unas interpretaciones correctas sin ser excelentes, con la que pasar un rato ameno. El tema que trata no es, llamémoslo de algún modo, alegre, pero el buen guión que tiene hace que casi sin darnos cuenta llegue el final. Una película muy recomendable.
PD: Por lo visto es una prolongación de una película de los años ochenta "El declive del imperio americano". Habrá que buscarla.
PD2: conviene ver alguna película en V.O.S.E en un idioma diferente al inglés para variar, me gustó eso de verla en francés (en el que mi nivel es paupérrimo)

